Carmen Blanco. Hablamos con Rafael Moncalian y Miguel Gutiérrez miembros de la Asociación Cántabra de Esperanto.  Un idioma auxiliar que aspiró desde su inicio en 1987 a ser una lengua que facilitara la unión de los pueblos y no su diferenciación. Los esperantistas están ya por su quinta generación, sin ningún tipo de apoyo institucional, simplemente con el trabajo voluntario y vocacional de sus miembros. 

¿Cómo surge el Esperanto?

Nace en 1867 en lo que hoy es Polonia, entonces era el Imperio Ruso. Por obra del doctor Zamenhof, que vive en una zona donde se habla polaco, ruso, él al ser judío habla hebreo y en el colegio le enseñan alemán. Esta confluencia de idiomas da lugar a tensiones y se pregunta cómo sería si aunque cada uno tuviera su propia lengua además hubiera otra con la cual nos pudiéramos entender todos, una lengua franca diríamos. Es una idea del siglo XIX de la época romántica, muy ingenua… pero él lo hace, con el apoyo de su mujer, y se gastan todo su dinero en ello. Hacen un pequeño libro con algo más de 200 raíces y normas, algo muy sencillo. En la última página hay una especie de declaración que dice algo así: ..”me comprometo a que si un millón de personas lo aprende también yo lo aprendo”…El caso es que lo lanzan y se lo brinda a gente importante y conocida de ese momento, y empieza a crecer y a haber mucha gente que lo habla. Como anécdota, un día está en su casa y llaman a la puerta, al abrir se encuentra con un hombre, que es un importante médico ruso, y que comienza a hablarle en esperanto. Es la primera vez que oye hablar en la lengua que él ha inventado, y tienen una conversación fluida. A partir de ahí empieza a crecer, hasta que llega la Primera Guerra Mundial, donde surgen ideas de imponerse a otros también con las lenguas nacionales. A pesar de ello los grupos sobreviven y vuelven a crecer, lo que pasa es que al poco tiempo llega la Segunda Guerra y vuelve a haber persecuciones de todo tipo. Pero es una idea tan poderosa que el Esperanto sigue vivo y ya va por la 5ª generación, y eso a pesar de no tener ningún tipo de apoyo institucional, simplemente de la gente que quiere acercarse a ello. En realidad es un fenómeno mundial, que conlleva un entramado social y cultural importante, y que no está estudiado. No interesa porque es un poderoso enemigo de los que tratan de imponerse utilizando para ello también su idioma.

Placa conmemorativa del X congreso de Esperanto en España, realizado en Santander.

Placa conmemorativa del X congreso de Esperanto en España, realizado en Santander.

¿Y en España?

Llega a principios de siglo, en los lugares en que más se asienta es donde tienen una conciencia lingüística más desarrollada como Cataluña. Pero también en otros sitios hay esperantistas, y son, además de todo tipo. Había muchos esperantistas entre la gente influyente de entonces.

¿Y en Cantabria?

Se sabe ya a principio de siglo de la presencia de aportaciones en periódicos y revistas regionales. En el 33 hubo un congreso nacional en Santander. Como anécdota hubo una calle con el nombre de Zamenhof, con una placa preciosa hecha por un marmolista esperantista, que se destruyó después de la guerra.

«El Esperanto sigue vivo y ya va por la 5ª generación, y eso a pesar de no tener ningún tipo de apoyo institucional, simplemente de la gente que quiere acercarse a ello.»

¿En qué momento se está ahora?

El Esperanto lo que tiene es que siempre ha encontrado un nicho de supervivencia, que ahora está en Internet, que está para eso, para que puedan manejarse fácilmente las relaciones, el intercambio de producciones, etc. Aparte existen comunicaciones de todo tipo, todo lo que tiene que ver con la cultura se desarrolla. Además hay encuentros de esperantistas en diferentes congresos, nacionales, internacionales, juveniles,…de todo tipo. En los internacionales, que son cada año en un lugar, se juntan entre 2000 y 4000 personas, gente de todas partes del mundo, de todo tipo y condición, que están hablando la misma lengua.

Esto contrasta con la imagen que vemos a veces de reuniones de la ONU, e internacionales en general, con una persona hablando y todos los demás con cascos escuchando a un traductor. Cuando el que habla dice un chiste los demás no se ríen  porque el chiste no ha llegado todavía, y si a continuación dice algo trágico es cuando estallan las carcajadas.  Es una imagen bastante triste, además de los millones que cuesta este sistema de traducciones.  Mientras esto ocurre, en las reuniones de esperantistas puedes ver a una abuelita y a un niño de países lejanos hablando entre sí en el mismo idioma. En plan democrático, eso si es democracia. Lo que no es democracia es que haya que utilizar el idioma que otro ha impuesto. Es el mundo del absurdo. Equiparable al hecho de que hace 200 años se inventó el sistema decimal y todavía hay países que usan otro sistema de medición.

Retrato ubicado en la sede de esperantintas de Santander, del fundador del Esperanto. El doctor Zamenhof

Retrato ubicado en la sede de esperantintas de Santander, del fundador del Esperanto. El doctor Zamenhof

¿En España cuantos esperantistas hay?

Gran pregunta, no lo sabemos. Sería como preguntar cuantas personas juegan al ajedrez en el mundo. El esperanto no está contabilizado. En Cantabria se de gente que habla esperanto y no están en la asociación. En la enciclopedia británica se habla de 2 millones de hablantes, hay otras fuentes que dan otras cifras, pero en realidad no se puede saber. Lo que si se sabe son los que están adheridos a las asociaciones, pero claro en el caso de España que nadie se adhiere a nada, es difícil.

La Wikipedia la hacen los voluntarios, y tiene muchos artículos en esperanto. La UNESCO en 1954 hizo una propuesta favorable al Esperanto para que se estudiara., e incoa a sus miembros a que se estudie. No solo reconoce su valor como lengua sino también su valor social. Por ejemplo en las dos guerras mundiales gracias al Esperanto se ayudó a mucha gente.

«En 1933 hubo un congreso nacional en Santander. Como anécdota hubo una calle con el nombre de Zamenhof, con una placa preciosa hecha por un marmolista esperantista, que se destruyó después de la guerra civil.»

¿Qué labor hacéis a nivel divulgativo?

Poca, porque disponemos de pocos medios. Y también porque vivimos en un mundo lo que importa son temas, cosas, que hagan mucho ruido. El Esperanto no es una noticia que se pueda dar todos los días. No sería noticia que ha salido tal libro en Esperanto por ejemplo. Lo único cuando se hacen cursos o alguna cosa especial.

Lo que pasa es que existen pocos foros en los que expresarse, tiene que ser algo que al sistema le complazca, le vaya bien, o algo que llame mucho la atención. Os cuento una anécdota, en una ocasión vino una televisión a un congreso de Esperanto, y hubo ponencias muy interesantes, y en lo único que se interesó fue cuando en un momento dado les contamos que había muchas cosas traducidas en Esperanto, hasta la canción de la cucaracha, y nos pidieron que cantáramos en esperanto y eso fue lo que sacaron por la tele

¿Cómo es la entrada de la gente que se interesa?

La gente que viene suele ser gente que quiere otra cosa, que piensa que otro mundo es posible, que sabe que vivimos en un mundo falso, de mentira, donde lo único que hay es la angustia a través de las mentiras que vivimos. Somos como marionetas que en algún momento nos van a cortar el hilo, y no sabes cuanto vale tu vida. Es así, te tienes que comprar muchas cosas porque si no no vas a ser nada, y esas cosas.

En un mundo de angustias, de incertidumbre y de absurdos, la gente de repente busca otras cosas, y hay mucha gente que simplemente por eso busca. También hay gente que dice que los idiomas se les da mal. que han ido a 800 cursos de inglés donde les han clavado, y solo saben decir cuatro cosas. Y les dices que el Esperanto no tiene nada que ver con los idiomas nacionales. Es un idioma donde se ha quitado todo lo que es absurdo. Lo que no tiene sentido, lo que sobra. El Esperanto se aprende mucho antes, tienes muchas posibilidades de aprenderlo y te das cuenta de que tú no eres un inútil, si no que estás aprendiendo un idioma que está mal hecho, sin lógica,… o sea, muy humano.

¿Cuánto tiempo se tarda en aprender?

Como todas las cosas en la vida depende de la persona, de lo que cada uno ponga. Las cosas más difíciles se pueden hacer si uno quiere hacerlas, todo depende del interés y hasta uno mismo se sorprende de lo que es capaz de hacer. Que es lo que les pasa a los niños en la escuela con lo que les enseñamos, la mayoría de cosas no son de su interés, y ni siquiera les van a servir en la vida, les hacemos perder el tiempo, les cabreamos, les maltratamos. Por ejemplo salen esos dibujos animados tan complicados y les interesan y se lo aprenden, los nombres en chino y toda esa complicación, y no pasa nada, tienen la capacidad y la posibilidad. Ese es el problema, que les adocenamos para que sean buenos trabajadores, para que sirvan para hacer dinero (para otros), no hacemos hombres libres.

¿Se tendría que enseñar en la escuela el Esperanto?

Si se enseñara yo estoy seguro de que los niños serían mejores en matemáticas y lenguaje, no le tendrían tanto miedo a estas asignaturas, y aprenderían mejor una tercera lengua, porque tiene todos los elementos de la propia lengua, y se entendería mejor qué es un sustantivo, un verbo, un objeto directo, etc, porqué ocupan el lugar que ocupan y todas esas cosas,  como se estructura todo. Hablaríamos mejor nuestra propia lengua, porque lo que se conoce se ama. Sería una gran ayuda para los niños pero, en fin, no creo que nadie se moje por ello.

En Inglaterra hicieron un experimento con dos cursos de un mismo nivel. En el primer año a uno de ellos les enseñaron francés y al otro esperanto, al curso siguiente al primero le siguieron enseñando francés y al otro les dejaron de enseñar esperanto y les enseñaron francés. El resultado fue que ambos cursos tenían el mismo nivel de francés y uno de ellos además sabía esperanto.

«El Esperanto es tan generoso, está ahí para el que lo quiera y además no se me impone.»

¿Nos podéis contar un poco sobre las reglas en que se basa el esperanto?

Pues lo que tiene es que las raíces, los lexemas, están cogidos de los idiomas más hablados, se suele coger lo que más se emplea en el mundo, lo predominante. Pero el idioma, digamos la gramática es igual que las demás pero quitando todo lo que no es necesario. Por ejemplo las tres conjugaciones en castellano es algo que no ayuda a la comunicación, se simplificarían en una. Y así con todo, los acentos, el que una palabra sea para varios conceptos, el que se escriba de una manera y se pronuncie de otra,…todo esto son complicaciones. De niño se puede con todo y se aprende, pero luego es más difícil. Aquí solo hay que aprender las normas, que son lógicas. Es un idioma con sus normas, como todos, pero que están libres de paja digamos. Por ejemplo, se aprenden todos los verbos en quince minutos, cosa que con el español sería impensable.

¿Consideráis como objetivo que se hable por toda la humanidad o como un lenguaje que tiene valor propio?

Eso cada uno tiene su idea propia, cuando se acerca cada uno lleva su bagaje. Para mí es la piedra de toque que me ha hecho ser la persona que soy, me ha abierto caminos, relaciones, me ha enseñado cantidad de cosas. El Esperanto es tan generoso, está ahí para el que lo quiera y además no se me impone. Me da la posibilidad de pensar de manera diferente, eso es importante. Es difícil de explicar, a mí como escritor me dá más posibilidades, se puede decir lo mismo de muchas maneras. Y eso teniendo en cuenta que hay unas reglas y que nunca se cambian.

¿Qué relación hay entre esperantistas?

Hay una asociación mundial de Esperanto y después todos los grupos que pertenecen a ella. Aparte hay otro tipo de redes, la gente se junta para practicar y conocer personas de otros países. Sencillamente gente que quiere vivir y crecer como personas, no tiene más historias, no hay que complicar las cosas con ideologías y cosas así.