Jordi Álvarez, José Ángel Cuesta
En 2013 un grupo de amigos de la zona de Laredo y alrededores decidieron crear una moneda alternativa, que pudiera, poco a poco, disminuir su necesidad de euros, y fomentar el intercambio de bienes y servicios en lo local. La moneda la llamaron «El Roble» en honor a este árbol, tan típico en Cantabria, «con profundas raíces, que crece fuerte, da frutos y se expande» tal como afirma una de sus integrantes.  Entrevistamos al grupo promotor de este proyecto en Laredo, en la sede de sus reuniones quincenales, la tienda de muebles y artesanía Rangoli.

¿Cuándo y cómo surge la iniciativa del Roble en Cantabria?
Surge en febrero 2013.  Yo (Verónica) en principio quería montar una asociación, y se lo comenté a los amigos. Y hubo una persona, Elson que dijo “he oído lo de las redes de intercambio, qué te parece si hacemos una red de intercambio”. En Marzo de 2013 hicimos una reunión en Laredo y comenzamos ya seriamente con esta idea.
¿Cómo os llamó esta idea de una red de intercambio?

A mi (Verónica) personalmente me llamó la atención la posibilidad de salir del sistema, económicamente. De hecho casi estoy fuera del sistema, ni bancos, ni tarjetas, hay cosas no hay más remedio como el teléfono y la gasolina. Yo personalmente recuerdo cuando vivia con mis padres en el pueblo, cuando había que recoger las lechugas venían los vecinos, si había que ayudar a alguien íbamos todos a hacer el tejado. Entonces no se gastaba el dinero, hasta el material se podía intercambiar sin necesidad de dinero. Tenía un tío que hacía ladrillos y luego se los cobraba en trueque. Y yo me crié así y con mis primos en la calle, entonces me había ilusión y por eso aprobé la idea.
¿Qué vocación hay detrás de los que participáis en esta red?
Lo que era común a todos nosotros era poner nuestros conocimientos y habilidades al servicio de la comunidad. Y vimos varias posibilidades de redes de trueque de bancos de tiempo y cómo funcionaban. Luego fuimos descubriendo alguna gente que había creado su propia moneda. Y nos pareció muy interesante el concepto de intercambio de tiempo. En el trueque cambias bienes, pero a veces no intercambias tiempo. Ponemos un precio a la hora, que es 10 robles y basándonos en esa unidad de medida desarrollamos nuestra economía. Nos pareció interesante lo de la moneda social porque volvíamos al origen del dinero. Además lo bueno es que tú pones límite al sistema de intercambio. Tu lo controlas. La avaricia no tiene sentido.

¿Cómo funciona a nivel práctico esta moneda, cómo se registran las transacciones?

La moneda el Roble funciona a través del sistema CES (Community Exchange System), una herramienta online cuya función es llevar un registro de las transacciones de las monedas locales. Te permite crear un grupo, con una moneda propia, dar de alta a los usuarios para que participen en el mismo, y que cada transacción en la moneda local se vaya registrando en la herramienta. La otra pata de este sistema es una cartilla física donde vas apuntando los robles que has gastado o que te debe la comunidad.
¿Estaríamos ante un nuevo tipo de mercado?

Más que llamarlo mercado para nosotros es una red de intercambio de servicios y bienes. Tú intercambias con la comunidad, y recibes también de ella.

«Esta economía la decidimos nosotros, no la deciden desde Europa»

¿Eso de que la avaricia no tiene sentido  puedes explicarlo con más detalle?
Aquí no puedes acumular miles de Robles, el límite son 200 en positivo y 100 en positivo. Eso lo hemos decidido entre todos, así evitamos la acumulación y el endeudamiento excesivo. También en nuestra red no podemos crear dinero de la nada, solo se crea cuando hay un intercambio de tiempo, de servicios. Tampoco permitimos transformar los euros en robles, otras redes si lo permiten, nosotros no, como controlamos la red hemos decidido que no lo hacemos.
¿Es el inicio de una nueva economía o es volver a una economía comunitaria o más real?
Es convivir con, el Roble es una moneda complementaria. El roble es algo más que una moneda, no solo intercambiamos bienes y servicios, también se intercambia amistad, compañia, tiene que ver con humanizar la economía. Además esta economía la decidimos nosotros, no la deciden desde Europa. Controlas la plataforma de intercambio, decidimos que entra en la red y qué no. Verónica por ejemplo estuvo enferma un tiempo y la llevábamos comida a casa y luego se lo cobrábamos en Robles.

«Elegimos el nombre El Roble por ser algo típico de Cantabría pero al mismo tiempo universal»

¿Por qué elegiste el nombre de el Roble?
Al principio habíamos pensado algún nombre en cántabro, o una palabra típica de Cantabria, pero también participaba gente de Carranza, y queríamos que fuera algo de aquí, pero que no estuviera limitado por una frontera. Así que decidimos elegir “El Roble” algo típico de Cantabria, pero universal. Al mismo tiempo el roble es un árbol que tiene raíces fuertes, da frutos y se expande, y representaba muy bien los valores que queríamos que tuviera nuestra red.
¿Cómo os imagináis el futuro de esta red?

La idea es ir dándole bocados al euro, dándonos cuenta que nos hacen falta tantos euros. Nos  imaginamos una red no tampoco de mucha gente, pero sí más activa, gente que se implique más, que haya más intercambios dentro de la red.

«La idea es ir dándole bocados al euro, dándonos cuenta que nos hacen falta tantos euros».

Habláis contínuamente de moneda local ¿qué diferencia habría entre una moneda local y una moneda global, como el euro?

Al ser una moneda local y al fomentar el intercambio en esa moneda el valor se queda en la zona, si vas a comprar a Mercadona los euros se van no sabes donde. El tema de que es una moneda local implica que el dinero se queda en esa zona local.

¿Qué tal el tema de que las empresas locales se sumen y se pueda pagar en Euros?
Como somos una red pequeña no le ven el interés a participar, pero el tema es que entiendan la filosofía que hay detrás, no que sea un sistema de puntos, como pueden desarrollar otras entidades como cámaras de comercio.

«Aquí no puedes acumular miles de Robles, el límite son 200 en positivo y 100 en positivo.»

¿Hay intercambio con otras redes?
Estamos incluidos en una red mundial a través de la cual se gestionan todas las monedas locales. Las monedas funcionan de forma similar y la tendencia en las monedas es a que valgan lo mismo 1=1.

¿Cómo está siendo la acogida social?
Estar en el Roble implica tiempo y esfuerzo, energía y cada uno lo lleva a su manera. La red ha ido creciendo, sobre todo a través de los mercados que hacemos con cierta regularidad. En esos mercados intercambiamos bienes de la red por robles o euros, y los euros recogidos en los mismos sirven para un fondo común.
¿Cuales son vuestros mayores retos a futuro?
La falta de ilusión y la falta de implicación en la organización de la red. Necesitamos crecer para tener más variedad de oferta, o necesitamos no tanto crecer como ser más fuertes, tener más sentido de comunidad y pedir ayuda