Ana Díaz, Jose Ángel Cuevas, Jordi Álvarez.

Pierre Tchangou tiene 46 años y es camerunés, hace 1 año y medio que está en España, tras un viaje desde su Camerún natal que ha durado 12 años. Hoy nos cuenta parte de la Odisea que ha supuesto para él cruzar la frontera entre Europa y África. Le entrevistamos en Torrelavega, cerca del Centro de Acogida de Inmigrantes de la Cruz Roja.

¿Cómo te decides a viajar a España?

 

Llevaba mucho tiempo pensando en viajar a España, porque me gustaba la cultura española, una hermana mía estudio español en la escuela, y me gustó la cultura y la lengua española.

¿Cómo comenzó tu viaje?

 

Salgo atravesando Camerún, por la ruta del desierto, en autobús, llegando hasta Marruecos. En un primer momento intento pasar a España a través de Ceuta y Melilla pero no puedo, no me dejan pasar. Entonces tengo que buscar trabajo en diferentes paises, Túnez, Libia, Argelia, hasta llegar a Egipto. Iba trabajando comerciando ropa y diferentes enseres, de electricista que es mi profesión, y en obras de construcción.

¿Cómo continúa?

Trato de pasar a Dubai, pero ahí no encuentro trabajo.Entonces regreso a Marruecos. Ahí ya decido que tengo que cruzar como sea. Ahí empieza mi vida en el bosque del Guru Gu.

 

¿Cómo fue esa vida?

No tenemos agua potable, no tenemos comida, hemos de refugiarnos en las cuevas. Hemos de huir todo el rato de la policía marroquí, si nos cogían la policía marroquí nos llevaban a la frontera con Argelia, entonces, no me podía dejar atrapar.

Al anochecer bajamos a las ciudades a ver si encontramos comida, o latas y chatarra que podamos revender al día siguiente. A veces entraban las organizacioens de cáritas y cruz roja, pero no siempre la policía marroquí lo permitía.

 

¿Como saliste de esa situación?

Intento sacarme un pasaporte en Marruecos sin éxito, pero no hay forma. Intento coger un barco para atravesar el estrecho y tampoco, hasta que el 28 de Mayo 2014 se abre más la valla,y la policía marroquí y la guardia civil no pueden contener la avalancha de personas, entraron como 1800 personas. Nos recogen en el CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes.

 

¿Cómo era la vida en el CETI?

Las doctoras les hacen un documento, chequeos médicos, y les dan una serie de normas orientativas para que los inmigrantes nos adaptemos a Europa.

Del CETI nos envían a la Península, a los centros de acogida de la Cruz Roja.

El horario aquí es más flexible, te facilitan pedir el asilo y los documentos, y acceso a la sanidad española, y permiso de trabajo. La mayoría de las personas inmigrantes cuando termina su estancia en la Cruz Roja, suelen viajar a Francia, Inglaterra y Alemania.

 

¿Cómo ves tu futuro en España?

Bien con optimismo, creo que viviré de forma continuada en España.